El valor de la gratitud. Por Paula Guzmán

El valor de la gratitud se ejerce cuando una persona experimenta aprecio y reconocimiento por otra que le prestó ayuda. No consiste, necesariamente, en devolver ese favor con otro igual, sino en mostrar afecto y guardar en la memoria ese acto de generosidad. Más que centrarse en la utilidad práctica del servicio recibido, pondera la actitud amable de quien lo hizo.

Ser agradecido es apreciar a cada momento lo que los demás hacen por nosotros y generar con ellos un compromiso de confianza: como estamos conscientes de su ayuda, podremos responder de igual forma cuando ellos requieran la nuestra. Cuando la confianza crece, se convierte en amistad: dos seres humanos comparten emociones, problemas, soluciones y la ayuda fluye siempre en las dos direcciones.

Por esta razón es que ese es el sentimiento más importante que debemos ejercitar, junto con la Fe. Y su énfasis no es desmedido, dado que es el sentimiento o más bien la actitud más difícil de poseer.

Nos preguntamos cómo hacemos para agradecer algo que todavía no nos ocurrió.

INTENTA SER AGRADECIDO

Sólo cuando seamos capaces de dar las gracias a Dios, comenzaremos a comprender que todos los dones, buenos o malos, proceden de Él y que no hay nada que temer.

AFIRMACIONES DIARIAS DE AGRADECIMIENTO: En un conjunto de afirmaciones y declaraciones de agradecimiento al Dios del Universo. El agradecimiento es el verdadero Secreto de la prosperidad, es lo que va a abrir las puertas del Universo para que todo lo imposible sea posible, a través de nuestra Fe.
Cuando agradecemos, experimentamos sentimientos de plenitud, positivos, de gozo, alegría y paz.
Es la llave que abra el Poder de Atracción Universal a nuestro favor.
Estas afirmaciones diarias son muy valiosas para incluirlas en nuestra visualización diaria, sobre todo cuando estamos buscando un Milagro, esto te abrirá las puertas del infinito invisible a p a tu realidad.
Compaginación de afirmaciones diarias de agradecimiento con imágenes conceptuales de prosperidad.

Y como dice un dicho popular: “Es de bien nacido ser agradecido”, valores que aprendemos y a veces se olvidan por el camino cuando la vanidad, la envidia y el ego quieren jugarte una mala pasada. Ese otro lado de tu conciencia que olvida la humildad.

La vanidad, que NO RECONOCE el aporte de los demás en sus propios logros. El que le encuentra defectos a todo, por detalles sin importancia, no da valor al esfuerzo o al méritos de un trabajo. La envidia y el resentimiento, que toman como ofensa las bondades recibidas de los otros. La falta de humildad y de grandeza, que hacen ver el agradecimiento como una muestra de debilidad.

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