Samuel Beckett, Paris, 1964; photograph by Henri Cartier-Bresson

LA BREVEDAD DE BECKET

La brevedad de Beckett

Fernando José Martínez Alderete  

Licenciado en  comunicación

Hace unos años, 2005 para ser exactos, recuerdo que dentro de la clase de síntesis y evaluación en la universidad,  realizamos un ejercicio de relajación para conocernos interiormente.

 Se nos pidió regresar a nuestra infancia, justo a los momentos más entretenidos que nos marcaron el gusto por alguna actividad u objeto en la actualidad.

En mi caso pude comprender la pasión que tengo hacia el teatro, mi hermana me leía un poco antes de dormir las obras que estudiaba en la preparatoria, con el tiempo me fui adentrando en ese mundo de ensueño y muy difícilmente tal placer se podrá evaporar de mi vida.

El teatro es un espejo donde todo nuestro ser se refleja, procede como vehiculo liberador de emociones, actitudes y denuncias, en donde tanto el escritor de la obra  como el actor vacían sus sentimientos, manifestando rebeldía contra el comportamiento del hombre ante lo que le rodea,  o bien lo justifica  para que no sea juzgado por los demás, todo con ese toque de diversión, es un arte que representa un arma de dos filos.

En el terreno de esa crítica al Hombre por medio del teatro, es donde se encuentra un  gran escritor de nombre Samuel Beckett, de  Nacionalidad: irlandesa.

 Nace en Foxrock 13 de abril de 1906,  Muere en  París 22 de diciembre -1990.

Fue Licenciado en idiomas,  filología y ciencias políticas. Cuando estalló la segunda guerra mundial,  se hallaba en París apoyando la resistencia francesa contra Alemania, debido a eso fue perseguido unos pocos meses, hasta que contó con la protección de la Embajada Inglesa.

 Su labor como traductor y escritor fue boicoteada al no permitirle publicar uno solo de sus libros,  esta situación cambió cuando encontró a Jérôme Lindon, un editor al que le gustó su trabajo y lo ayudó.

 Beckett como escritor cultivó todos los géneros literarios, su obra habla de  la sociedad de su tiempo, La soledad, la brevedad de la vida y muchos otros problemas inherentes a la condición humana.

 Fue reconocido con varias menciones honoríficas de prestigiosas universidades  y en 1969 recibe el Premio Nobel de Literatura.

 Uno de sus escritos más leídos es “Esperando a Godot”, una pieza teatral que ha sido representada en cuantiosos escenarios y traducida a muchos idiomas[1]

Entre las curiosidades de su carrera está haber escrito la obra de teatro más corta que existe, Breath (aliento).

  Fue realizada en 1969, en 120 palabras que solamente indican la forma de montarla y una sola línea de diálogo, dura 35 segundos. Al abrirse el telón, todo el escenario está lleno de basura y escombros, se oye el llanto de un bebé, una respiración de 10 segundos y una persona gritando “hipócritas” enterrado en la basura y cierra el telón.(2)

Con ella deseaba demostrar la falta de unidad de su patria ante la guerra.

Beckett se permitía ver al hombre como un insecto programado por reglas, que lucha  solo, a medias consciente de su triste soledad, a los personajes los plasma soñando, interpretando equivocadamente cuanto hacen o piensan, cuando suplican a Dios, parece que no les responde, están atrapados para siempre en el mundo.

 No obstante él tenía fe en el espíritu humano

Es un gran destructor de las conciencias indiferentes a los demás, en sus textos  hay humor, aunque sea negro, de un negro pardo y hay drama al ciento por ciento, un espectáculo que  nos da el  breve y estremecedor resumen tragicómico del teatro de nuestras vidas pero lleno de encanto. Está en sus manos disfrutarlo.

Samuel Beckett, Paris, 1964; photograph by Henri Cartier-Bresson

] http://www.artehistoria.com/frames.htm?http://www.artehistoria.com/historia/personajes/7571.htm/BeckettSamuel 

2 idem

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