“Mi hijo es un niño genio” en Cuéntamelo todo

Mi hijo es un niño sobredotado

Cuando Hiram nació como todos los padres, esperábamos con mucho amor a nuestro hijo, pensábamos en las dificultades que podríamos tener como papás primerizos, experimentábamos con los miedos normales que me imagino pasamos todos, nos hacíamos preguntas como: ¿Lo educaremos bien?, ¿Qué carácter tendrá? ¿A qué escuela lo meteríamos?, etc.

Cuando nació todo fue increíble, el ser padres era nuestra mejor experiencia y con el tiempo solucionábamos todo lo que se presentaba, nos dábamos cuenta conforme pasaba el tiempo que nuestro hijo tenía reacciones poco comunes desde que era bebé, como padres tratábamos de enseñarle todo lo que podíamos, es decir; su ambiente alrededor era enriquecido constantemente por actividades culturales, ciencia, lúdicas y siempre tratando que cualquier actividad que hiciéramos con el fuera enriquecedora para su desarrollo, era muy observador y risueño pero no le llamaban la atención los juegos de bebés, los típicos juegos que venden en cualquier tienda o hasta los juegos que las madres juegan con los bebés como por ejemplo: “trompetillas, cosquillas, etc. En algún momento pensábamos que se aburría o que no éramos graciosos, el siempre buscaba algo para divertirse como apilar cosas, ordenarlas, guardarlas o seleccionarlas, cosas que para su corta edad no eran normales, nosotros al principio no le dábamos tanta importancia ya que pensábamos que la personalidad de nuestro hijo era así sin pensar en algo más.

Cuando creció un poco más, decidimos que entrará a la escuela por que en casa se aburría y además queríamos que conviviera con otros niños por que en su entorno había solo adultos, entró al grado de pree-maternnal a los 13 meses por que ya caminaba, llegó el día de su primer día de clases pensando que lloraría o algo por el estilo, nada de eso sucedió, entró contento y seguro, cuando lo recogimos el primer día pensábamos que la maestra nos diría que había estado triste por no vernos o tal vez adaptándose, lo primero que nos dijo fue “Hiram estuvo muy contento pero muy inquieto y bueno además escaló mi escritorio y luego lo tiró” para nosotros fue muy preocupante por que pensábamos que en casa era tranquilo.

En fin, pasaron los meses y la conducta que reportaban de Hiram en la escuela no era adecuada, el expresaba que se aburría, que no tenía amigos con quien jugar, le pusimos los límites posibles en casa, funcionando en casa pero en la escuela no, el núcleo familiar había aprendido a tratarlo pero fuera de él nadie podía controlarlo, no entendíamos por qué y qué era lo que estaba sucediendo, en la escuela reportaban que no trabajaba, que ni siquiera quería tomar la crayola mientras que en casa, hacía figuras geométricas de papel muy complejas, se sabía todos los nombres más difíciles, hablaba del espacio, sabía los nombres de los planetas, en fin su conocimiento era sobresaliente para un niño de 2 a 3 años, en la bañera me decía las tablas de multiplicar y yo no entendía por que en la escuela no quería ni dibujar.

La escuela nos sugiere llevarlo a un psicólogo para saber si nuestro hijo tenía algún tipo de síndrome que no le permitiera adaptarse en la escuela con sus compañeros y maestras, Hiram en su entorno familiar se comportaba bien aunque sí notábamos que era poco tolerante con ciertas cosas como: los olores penetrantes, los ruidos fuertes, era obsesivo en ciertas cosas y no toleraba equivocarse. Empezamos con la búsqueda de un profesional adecuado para que lo ayudara así que, me dedique a buscar en Internet algún perfil que encajara con su comportamiento, después de una larga búsqueda encontré el perfil del niño sobredotado y acudí a un centro de niños sobre dotados a que le hicieran un estudio psicológico en general, llevamos a nuestro hijo a varias sesiones y después de varias semanas nos entregaron los resultados, nos dijeron que efectivamente nuestro hijo era un niño genio con un IQ de 165, para nosotros fue como un balde de agua fría ya que no teníamos ni idea de qué hacer con eso y como ayudarlo, empezamos un camino complicado ya que aquí en México no existen escuelas formales para atender a niños así.

Metimos a Hiram a este centro de niños genio,  en el cual estuvo un año y medio hasta que las autoridades de la escuela nos hablaron para decirnos que nuestro hijo tampoco se adaptaba a ese sistema y que buscáramos una escuela fuera del país para el, pueden imaginarse que para nosotros esto fue más que preocupante por que nuestra familia está en México así como nuestros trabajos, en ese momento como familia nos dimos unas pausa con eso por que los tres estábamos ya muy cansados de este tema, Hiram se quedó sin escuela unos meses en lo que pensábamos que hacer para que él estuviera mejor ya que el se notaba cansado y deprimido.

Después de unos meses de tanto pensarlo y buscar opciones para él y toda la familia nos replanteamos lo que queríamos para nuestro hijo, las respuestas que siempre venían a nuestra mente fue: Queremos que tenga una vida normal como cualquier niño, queremos que tenga amigos, que estudie en una escuela como todos y sobre todo que sea muy feliz, así que decidimos buscar una escuela flexible para él en donde pudiera aprender los temas que a él le interesen, reforzar sus emociones y lazos sociales, que juegue mucho como niño y que si quiere saber más siempre tendrá nuestro apoyo para enseñarle o conseguirle maestros adecuados para los temas avanzados que a él le gustan.

Actualmente Hiram asiste a una escuela regular, sigue teniendo problemas de adaptación  en la escuela que han mejorado con apoyo de terapia y casa, los temas avanzados que le interesan los aprende de manera autodidacta y eventualmente asiste a cursos que le interesan de ciencia, seguimos en la lucha constante con él en qué se autorregule en sus emociones, hábitos y conductas pero nos hemos dado cuenta que puede lograrlo y que seguro cuando sea adulto a parte de ser un hombre muy inteligente, será buena persona y sobre todo feliz.

Si tienen un niño sobredotado en casa solo les recomiendo mucha paciencia y seguir sus instintos de padres para lograr que sean niños felices.

Espero esta historia haya sido de ayuda para reconocer si sus hijos son sobredotado y los invito a escuchar nuestra entrevista así como a visitar el link de la página de mi hijo que se llama “Hiram Rodi” y disfruten de su papiroflexia.

Marisol Díaz Vega.

Please follow and like us:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

logo Radio Passion