15 de febrero de 2022

6 min de lectura

Fuente artículo Crónica Avelina Merino y Francisco Ortíz Mendoza

Programa en entrevista exclusiva de Radio Passion Us, Genesis one con Adrián Meneses

Agradecido con la vida por todo lo que le ha dado; futbolista profesional malogrado pero consciente de que “así es esto”; triatleta en ciernes; licenciado en Administración de Empresas, pero, sobre todo, un convencido de que luchar por los sueños es una forma de vivir todos los días. Eduardo Giovanni De la Torre Vilchis es un caso sui-generis, su premisa de vida es: “si lo crees, lo creas”.

-Jugaste como profesional en los Diablos Rojos del Toluca, ¿por qué abandonar una carrera tan prometedora e iniciar en un deporte individual?

El futbol es un deporte de conjunto y el triatlón es una disciplina contra tu propia mente, es un cambio radical, siempre he dicho que todos los cambios son positivos. Los tiempos de Dios son perfectos, por algo pasan las cosas.

– ¿En el futbol aspirabas a algo más?

Aspiraba a consolidarme en el Toluca como medio de contención, y por qué no, llegar a Europa y asistir al Mundial, bueno no fui como futbolista, pero me estoy preparando para ir como triatleta. Hay que ser resilientes, uno no lo entiende y se emberrincha. El futbol me dejó muchas cosas bonitas. Lastimosamente no fue por mi capacidad de que me cerraron las puertas, fue por un tema monetario… se querían llevar todo el pastel.

– ¿Cuál fue tu máximo logro en el Toluca?

En la sub-20 llegamos a semifinales vs Tigres. Y en el 1er. equipo sólo hice una pretemporada, nunca debuté, aunque estuve registrado. Viví la época de Enrique Meza y Pepe Cardozo. Ya tengo algo que contarles a mis hijos.

– ¿Cómo fue tú conversión al triatlón?

Después de estar por casi un año sin hacer nada, estaba desesperado, no sabía hacia dónde jalar, quería salir y hacer mucho, pero luego vino el confinamiento por la pandemia y pues peor, pero un día un amigo me dice, para empezar, cómprate una bici y cuando vimos el precio nos fuimos de espalda. Me compro la bici y yo bien valiente salgo de mi casa y me caigo luego, luego. Y dije para qué me compré esta cosa, la voy a tener de trofeo y dije bueno, así es la vida ¿no? Te caes y ni modo hay que volver a levantarse, traía la idea de un Ironman (3.8 km de natación, 180 km de ciclismo y 42.2 km de carrera en total son 222.27 km). Siempre he dicho que sí lo crees lo creas.

Escuchaba podcasts de triatlón y hubo uno, el de Xavier Gallardo (Xavi) que se llama Biking; desde el primer momento sentí que era lo que buscaba y le mandé mensajes. El me invitó a su equipo de manera casi inmediata.

– ¿Entonces incorporarse al equipo, fue buena idea?

Sí. Llego al equipo y me encuentro con una comunidad increíble, yo vengo del futbol donde tú llegas y todos te ven como el sangrón, como el niño mimado, y llegas aquí y todos te dicen buenos días, en qué podemos ayudarte, cómo estás, vente. Llegas a una comunidad de triatletas que dices ¡guau! Uno llega tímido y ellos te abren el corazón y desde ese momento me encantó el equipo, dije aquí está mi pago. Empezamos a platicar, qué expectativas tienes me preguntaron y dije, ya me inscribí al Ironman 70.3 de Cozumel, le dije, creo que tengo 10 meses para prepararme y por supuesto para que me prepares le advertí a Xavi.

– ¿Desde el momento que te aceptan en el equipo, ¿cuántos meses te preparas para correr tú primer triatlón?

Fueron cuatro meses los que me preparé, yo me iba a aventar como “El Borras”, yo tenía en mente competir, un grupo de amigos con Xavi vamos creciendo y dicen vamos a hacer Huatulco. Dije que buen plan. Yo, en ese entonces era aún novato, no sabía. Huatulco es un serial de los más difíciles por la subida en la bici y por la corrida. Pues ahí vamos al triatlón de Huatulco.

– ¿Cómo empieza tú periodo de preparación, ¿cuánto corres, cuántas horas de natación, cuántas de bici?

El periodo de preparación depende de cada carrera, pero aproximadamente a la semana 13 horas de entrenamiento. Los lunes es un descanso activo, te subes al rodillo y le das. Martes a la bici una hora y media y por la tarde nada. Miércoles correr una hora en Chapultepec, subidas en el circuito Gandhi con intervalos, y en la natación 2,500 metros cada quien escoge su alberca.

– ¿Y cuándo fue que competiste en tu primer triatlón?

En junio de 2021 fue mi primer triatlón tuve 4 meses de entrenamiento. Obviamente las cargas de trabajo suben y bajan. El punto máximo es dos a tres semanas antes de la competencia, para que el día de la competencia despegues, para llegar descansado de toda la carga de trabajo.

Después de nadar, córrele, quítate los goggles, a buscar tú bici; me han dicho que la cuarta disciplina son las transiciones. Dos vueltas de 40 km, en la segunda escucho que alguien se empieza a derrapar y ahí voy yo también a caerme. Un ángel me dio la mano y me pasó la bici. Mi reloj no servía, dejé la bici y creo que fue lo mejor que se me rompiera el reloj, iba a lo que había entrenado. Escuché a mi cuerpo, escuché al silencio, iba padrísimo. Dije el lugar que sea, no importa es mi primer triatlón, tenía una subida de 2 km, llego a la meta y me dicen quedaste tercero en tú categoría. ¿Cómo?

– ¿Te sorprendió haber ganado?

Sí, porque al bajarme de la bici, yo bien “Pro” me quiero bajar como los de élite, y me quito las zapatillas y nunca me doy cuenta de que dejo una zapatilla en la zona de transición; son cosas que pasan por ser novato.

Ahí fue cuando dije puedo dar más. Si en mi primer triatlón lo hice bien es porque trabajé, eso no es casualidad. Esto es el “feeling” que estaba buscando, es algo que no se puede describir, son cosquillas en el estómago, estaba llorando, dije esto es mi deporte, llamé a mi papá y le dije puedo ir al Mundial de Ironman, y me dijo, así de plano. Y le dije si lo crees lo creas.

– ¿Cómo clasificaste al mundial?

Bueno, en ese inter me dio Covid, ni modo, son cosas que pasan, estaba preocupado porque ya me había inscrito al Mundial de Cozumel y dije ya valió, el Covid me va a matar. El cuerpo tiene memoria y a los tres días estaba corriendo en mi casa con la caminadora. Te digo que a los triatletas nos falta un tornillo.

¿Y luego la competencia de Monterrey?

Sí, hice una buena carrera, pero me quedé con la espina de la nadada. ¿Ya en el aeropuerto me marca mi papá, y le dije quiero ir al mundial y me dice que evento hay? Y me dice me comentaron que hay un 70.3 en Monterrey el 26 de enero y yo regresé a México en octubre, dije un mes para competir, la verdad estaba muy cansado. Hablé con Xavi me dijo es una locura, pero si quieres le damos, yo te voy a entrenar confía en mí. Y ahí voy al 70.3 de Monterrey.

En el km 4 se me quitaron todas las dolencias y mi papá me dice vas séptimo, acelérale que te falta una vuelta. Faltando 3 km paso al 6to lugar y faltando 1 km paso al 5to lugar, cruzo la meta con la bandera. Nunca vi el reloj porque no agarró el GPS y me dice mi hermano ¿ya viste el tiempo que hiciste? 4h 38m y dije: ¿qué, en el Ironman 70.3? y me dijo sí. Y me dice mi hermano, calificaron 4 para tu categoría. ¿O sea que me quedé a uno para ir al Mundial? ¡No te creo!, pues ni modo.

De pronto veo a mi entrenador (Xavi) y me dice estás en el Mundial. Y yo dije bueno. Y me dice que el primer lugar calificó en Cozumel. Y yo, no te creo. Me dice, ve con los oficiales a ver sí ya lo puedes pagar de una vez. Voy por mi trofeo, lo agarro, me toman la foto. Le digo a mi papá que califiqué al mundial, le dije sí, nos vamos a Campeonato Mundial IRONMAN, que se celebrará en St. George, Utah, el 7 de mayo de 2022.

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